Después del oxígeno, el agua es la cosa más importante que necesitamos para sobrevivir, es necesaria para cada célula de nuestro cuerpo  y es esencial para vivir. Para hacernos una idea de la magnitud de su importancia: la sangre es 83% agua, el cerebro es 85%, los huesos son 22% agua y los músculos son 75% agua.

Por ello, os queremos hablar de algunos síntomas que podéis evitar si consumís cada día una mayor cantidad de agua, siempre de calidad. La fatiga, esa sensación de cansancio, dolor de cabeza y pérdida de concentración, se puede evitar bebiendo más agua, que ayuda a que la sangre transporte oxígeno. Además, tu corazón no tendrá que trabajar tan duro para bombear la sangre.

A la hora de hacer ejercicio, es importante beber agua antes y después si queremos evitar los molestos calambres, ya que el agua mantiene lubricadas las articulaciones y los músculos.

Un estómago sano también está relacionado con un elevado consumo de agua, que facilitará las digestiones y evitará ardor de estómago, gastritis y úlceras, agilizando pues el tránsito intestinal. Así como los riñones, que no pueden hacer su trabajo correctamente sin suficiente agua, siendo la formación de piedras en los riñones la consecuencia de beber poca agua.

En Hidrosalud nos comprometemos con nuestros clientes para garantizarles un agua de calidad para su consumo y contribuir así a su bienestar. Próximamente os contaremos más sobre nuestro elemento fundamental.