¿Alguna vez has sufrido deshidratación? Esta alteración o falta de agua y sales minerales puede producirse por varios factores. Entre ellos, los más comunes son el calor, ejercicio intenso, o falta de bebida.

Es importante saber que no debemos esperar a tener sed para beber agua o algún otro líquido. Cuando la boca se seca, ya es síntoma leve de deshidratación.  Por lo tanto, debemos reponer líquido a lo largo del día, a pequeños sorbos, para que el organismo lo asimile mejor. La cantidad de líquido dependerá de las condiciones de cada persona, y del ejercicio que vaya a realizar.

La deshidratación leve provoca ligero dolor de cabeza y mareo, además de la mencionada sensación de sequedad en la boca. Estos síntomas suelen desaparecer de inmediato con la ingesta de líquidos. En el caso de deshidratación severa, los síntomas serán otros, como aumento de cansancio, sensación de sueño, ganas de vomitar y desvanecimiento.

Apuesta por la ósmosis inversa para tu mejor hidratación

Desde Hidrosalud siempre apostamos por defender el valor del agua a la hora de hidratarnos, por encima de bebidas azucaradas o con gas. En ocasiones, el agua del grifo puede contener sustancias como cal, nitratos, magnesio, etc, que provocan mal sabor. Con los equipos de ósmosis inversa, este problema no existe. El agua pasa por una membrana en la que se separan los restos sólidos que no deseamos, y que son el origen del mal olor y sabor. Previamente el agua habrá pasado por un filtro de carbón activo. El agua que no contiene restos sólidos pasa a un depósito, y finalmente, por otro filtro llamado post-carbono antes de que esté lista para su consumo, totalmente purificada.

Los equipos de osmosis son de fácil y rápida instalación. Se colocan debajo del fregadero, y te olvidarás de volver a comprar agua, cargarla y almacenarla. Además de comodidad, obtendrás agua de calidad en cualquier momento. ¡Pásate a la ósmosis inversa!