Es hora de que te olvides de la cal del agua de tus grifos y te pases al uso de los descalificadores. Existe, está presente y nosotros apenas nos damos cuenta. Su existencia no supone un riesgo para nuestra salud, pero sí afecta a los electrodomésticos que emplean agua caliente ¡Es momento de poner solución a ello!

Partimos que la cal es un problema evidente del agua del grifo que afecta más en algunas localidades que otras y los más afectados son nuestros electrodomésticos, sobre todo en las resistencias de las lavadoras, cafeteras, lavavajillas, neveras, calentadores, calderas, etc. dejando incrustaciones  que terminan deteriorando el aparato. Además, la cal también reduce la eficacia de los detergentes  por lo que se utiliza más cantidad de la necesaria en cada lavado y evitarás la compra de desincrustantes  en el baño. También genera sabores metálicos que pueden resultar desagradables a la hora de consumirla.

La cantidad de cal en el agua es lo que determina la dureza del agua en cada localidad. La OMS y la normativa del agua nos dicen que:

  • Agua blanda -2 a 5° F
  • Agua moderadamente dura -5 a 10°F
  • Agua dura -10° a 15°F
  • Agua extremadamente dura – más de 25°F

Características descalificadores

El objetivo de la instalación de un descalificador en tu casa es el  conservar más años tus electrodomésticos y conseguir que funcionen en óptimas condiciones durante más tiempo, y por supuesto el ahorro económico en productos de limpieza y reparaciones.

Los descalificadores se instalan a la entrada del agua en el domicilio reduciendo generosamente la cal que va a llegar a todos las instalaciones de la casa. Desde el primer día notaremos la diferencia. Tanto su instalación como funcionamiento es rápido y sencillo. A la hora de elegir un descalificador hay que tener en cuenta varios factores como la dureza o contenido de cal de la zona (se pude averiguar con un sencillo análisis de agua o incluso te lo puede realizar la misma empresa instaladora). Otro dato a tener en cuenta es conocer la cantidad de consumo habitual de agua.

Tan sencillo como introducir los descalificadores en tu hogar, como una pieza más. Tus electrodomésticos te lo agradecerán y te ahorrarás disgustos que podrían haberse evitado.