Ósmosis inversa: ahorro y preservación del medio

Los equipos de ósmosis inversa aportan grandes beneficios a los hogares que disponen de ellos. Tanto en comodidad, como en la calidad del agua que consumen. No hay nada mejor que tener a mano el mejor agua, en todo momento. Sin tener que preocuparse de comprar en el supermercado o del sabor que tendrá la del grifo.

El proceso que lleva a cabo la membrana semipermeable nos permite obtener agua de una calidad superior, y garantizada. Un agua que no depende para nada de factores externos, como pueda ser el terreno donde se filtra, como sería el caso del agua de origen natural. Con un equipo de ósmosis inversa, tenemos un proceso estudiado y controlado. Nos permite conocer las características, la calidad y el sabor del agua siempre.

Como es de suponer, el ahorro anual dependerá del consumo de agua que tenga la familia, pero para hacernos una idea, de media se suelen utilizar entre 2 y 3 litros por persona y día, solamente para beber. Si a esto le añadimos el hecho que cada vez más familias quieren agua de calidad también para cocinar, entonces el ahorro se multiplica.

Y es que además, los equipos de ósmosis inversa también acaban resultando positivos para el medio ambiente, ya que ayudan a reducir el consumo de botellas de plástico.

Según diversos estudios, cada minuto se compra un millón de botellas de plástico en todo el mundo. La cifra se disparará un 20% más para 2021, creando una crisis medioambiental equiparable al cambio climático, según algunos activistas y expertos.

The Guardian reveló nuevos datos que reflejan el aumento de la utilización de botellas de plástico. Según estas fuentes, se venderán medio billón de botellas más al año a final de esta década.

Ósmosis inversa para reducir los plásticos

Hace 3 años, se consumieron más de 480.000 millones de botellas de plástico de bebidas en todo el mundo. Hace 10 años, “solamente” eran 300.000 millones. En menos de 2 años, se estima que esta cifra aumente hasta los 583.300 millones, según las estimaciones más actualizadas del informe global de tendencias de envases de Euromonitor International.

La mayoría de las botellas de plástico utilizadas para las botellas de agua están hechas de tereftalato de polietileno, un material que, paradójicamente, es reciclable. Pero lo cierto es que, de las botellas compradas en 2016, menos de la mitad se destinaron al reciclaje, y solo el 7% de aquellas recogidas se convirtieron en nuevas botellas. En vez de eso, muchas de las botellas de plástico acabaron en vertederos o en océanos.

Tal y como aparece en la web de GreenPeace, cada vez aumnenta más la producción de objetos de plástico. Cuando nos deshacemos de ellos, pueden acabar en un vertedero, ser incinerados o reciclados. Sin embargo, debido al viento, muchos de estos residuos también pueden llegar accidentalmente al mar, incluso cuando los tiramos a la basura. De esta manera, pueden llegar a ríos o inlcuso hasta el sistema de alcantarillado de zonas urbanas. Una vez ahí, a no ser que se extraigan debidamente a tiempo, su destino final será el mar, por muy lejos que nos encontremos de la costa.

Una vez los objetos de plástico llegan al mar, pueden ser ingeridos por la fauna marina y dañarles. ¿Cuántas veces hemos visto la imagen de una tortuga de mar atrapada entre anillos de plástico? También pueden quedarse en suspensión en la superficie, o finalmente hundirse y permanecer en el fondo marino. O incluso pueden quedar atrapados en el hielo del Ártico. Ya se han encontrado plásticos hasta en las zonas más profundas, a más de 10.000 metros de profundidad.

Apuesta por la preservación del medio ambiente

Los plásticos que encontramos en superficie solo son la punta de iceberg. Representan menos del 15% de todos los plásticos que hay en el mar. Actualmente se han identificado cinco zonas de concentración conocidas como “sopas” de plásticos. Una está en el Índico, dos en el Atlántico (Norte y Sur) y dos en el Pacífico (Norte y Sur). Estas zonas superficiales tienen una elevada concentración de microplásticos. En las costas y el litoral también se pueden encontrar altas concentraciones de plásticos, sobretodo en zonas con sistemas de gestión de residuos inadecuados, o con mucho turismo.

En el Mediterráneo, también hay una gran cantidad de microplásticos, muy parecidos a las “sopas” de plásticos. Se sabe que entre un 21% y 54% de todas las partículas de microplásticos del mundo, se encuentran en la cuenca del Mediterráneo. Durante las investigaciones que Greenpeace llevó a cabo en 2015, se recogieron una media de 320 objetos de basura por cada 100 metros de playa muestreada en España, siendo el 75% de estos residuos de plástico. Cada día se siguen abandonando 30 millones de latas y botellas de plástico en España, que pasan a contaminar nuestro entorno terrestre, costero y marino.

El hecho de incorporar un purificador de agua por ósmosis inversa de Hidrosalud, ayuda a eliminar y reducir esa generación excesiva de plásticos. Evitará, en cierta medida, que muchos de ellos terminen en nuestros mares, con los conocidos problemas que ocasionan, tanto para el medio ambiente como para los animales que habitan en ellos.

El hecho de instalar un purificador de agua, permite reducir el consumo de botellas de agua y resultando un hecho positivo tanto para el bolsillo como para el medio ambiente.

Apostando por Hidrosalud, además de obtener agua de primera calidad, también estarás contribuyendo a la preservación del medio. Pequeños gestos individuales que hacen mucho. ¡Sin tu compromiso no sería posible!