Ósmosis inversa | Todos sabemos que nuestro lugar de trabajo es un entorno donde pasamos muchas horas cada jornada. Compartimos todo tipo de vivencias con nuestros compañeros y compañeras, aprendemos día a día, mejoramos profesionalmente, etc. En el lugar de trabajo, es importante estar a gusto, y también cuidarse para sentirse bien. Por eso, es imprescindible que nos hidratemos correctamente.

La buena salud de los trabajadores beneficia tanto al propio trabajador, como a la empresa. En otros tiempos, la salud en el entorno laboral se reducía a las revisiones médicas periódicas a los empleados. Pero hoy en día, va mucho más allá. Cada vez hay más empresas en las que se han cambiado los hábitos. Allí donde antes estaban las maquinas de chocolatinas, patatas o dulces, ahora hay frutas, zumos o productos más sanos. También pueden existir programas internos específicos que fomentan la salud y el bienestar de los trabajadores. Eso sirve para motivar a los empleados a seguir un estilo de vida activa y sana. Apostando por una una dieta variada y equilibrada, y algo de deporte. Además de las posturas adecuadas delante del ordenador, sobretodo si son trabajos de oficina. Y por descontado, una óptima hidratación.

Pasamos al menos 8 horas de nuestro día en el trabajo. Por ello, durante todas estas horas, es imprescindible que nos vayamos hidratando, aunque no tengamos sed. Nos proporcionará un mayor bienestar, concentración y mejor estado de ánimo.

La hidratación es algo básico para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Aproximadamente el 60% de nuestro peso es agua. Esta agua se considera un elemento esencial para la mayoría de los procesos fisiológicos. Desde la digestión hasta la absorción, así como la eliminación de desechos y toxinas. También la estructura y función del aparato circulatorio.

Ósmosis inversa en tu trabajo

Aquellas personas que disponen de un equipo de ósmosis inversa en casa, lo tienen muy fácil. Tan solo tienen que adquirir una botella reutilizable, e ir rellenándola cada día con el agua de su equipo. De esta manera, la podrán transportar día a día junto con su tupper de comida, y tendrán siempre agua de máxima calidad a mano. Fácil y económicamente. La mejor alternativa para el día a día en el trabajo.

El agua que ingerimos ha de garantizar una correcta hidratación en cualquier actividad o circunstancia de nuestra vida. Debe actuar como elemento clave para el mantenimiento de un buen estado de salud. Y si es agua de nuestro equipo de ósmosis inversa, todavía mejor. Agua pura, con el mejor sabor.

Es adecuado mantener unos correctos niveles de hidratación durante las horas en las que estamos trabajando. Sea cual sea nuestra profesión, y ya sea un trabajo en una oficina, o algo más físico. Un trabajo físico a priori puede necesitar más hidratación, ya que se suele gastar más energía. Pero no por eso deben descuidarse las personas con trabajos sedentarios.

Hay que tener en cuenta que la pérdida de agua en nuestro organismo es constante, y generalmente, si estamos inmersos en nuestro trabajo, solo bebemos de manera esporádica, lo que es insuficiente. No nos damos cuanta y en esos días estresantes, en los que nos falta el tiempo, podemos incluso “olvidarnos” de beber agua.

Según datos del Instituto de Investigación Agua y Salud, cuando la deshidratación excede un 2% del peso corporal, el rendimiento y la capacidad de trabajo disminuyen. Y más aún si se trabaja con calor.

La importancia de una buena hidratación

La falta de hidratación nos puede afectar de diferentes formas, entre ellas en la toma de decisiones y en la función cognitiva. ¿Qué significa eso? Se puede interpretar como que la productividad disminuye, mientras que aumenta el riesgo laboral. Una correcta hidratación puede llegar a prevenir accidentes laborales y situaciones de bajo rendimiento. Y también ayuda a mejorar la sensación de bienestar de los trabajadores.

A veces no nos damos cuenta de que estamos deshidratados hasta que tenemos sed. Y eso ya es un síntoma más avanzado de esta falta de hidratación. Lo ideal es no esperar a tener sed e ir bebiendo poco a poco y a sorbitos, de manera regular. La deshidratación, antes de que nos demos cuenta de que la estamos sufriendo, puede tener diferentes síntomas: dolores de cabeza, cansancio, falta de concentración y calambres. Los más fáciles de detectar, en cambio, son: boca seca, dolor de cabeza, piel seca, fatiga, confusión…

Además, la deshidratación puede conducir a un nivel incontrolado de azúcar en sangre en pacientes con diabetes.

La deshidratación contribuye a poner la vida en peligro en caso de golpe de calor. Sobretodo en el caso de las personas mayores, en épocas estivales o días de altas temperaturas.

Cuando se realiza un trabajo físico, podemos notar un exceso de sudor, que supere el consumo de agua ingerida.

Hay muchos trabajos que requieren de gran esfuerzo físico, que se desarrollan en exterior. En condiciones ambientales duras y extremas, con altas temperaturas en verano. Hablamos de albañiles, personas que trabajan en el campo, mineros, pescadores, transportistas, incluso deportistas de élite.

Hidrátate de manera constante

Todos ellos, gastan mucha energía. No solamente por lo intenso de su trabajo y las condiciones ambientales. Sino también por el importante esfuerzo que requiere su actividad laboral concreta. A menudo, en estos colectivos, las pérdidas de agua por el sudor son superiores a la ingesta, produciéndose un déficit de agua corporal (deshidratación).

En situaciones como éstas, la deshidratación puede tener consecuencias inadecuadas en la productividad, seguridad y en el estado de ánimo del trabajador. Empeora el rendimiento tanto físico como mental. Para todos ellos, también es recomendable que se lleven siempre una botella de agua, a poder ser de su equipo de ósmosis inversa.

Por otra parte, encontramos la deshidratación del empleado de una oficina, que es muy diferente a la anteriormente expuesta, pero que también se debe tener en cuenta. En estos casos donde el trabajo se lleva a cabo en oficinas con aire acondicionado o calefacción, se genera un ambiente más seco de lo normal. Eso implica perdidas más grandes de agua a través de los pulmones y de la piel.

Por lo tanto, en estos espacios, también conviene cuidar el adecuado aporte hídrico. Se evitarán estados de deshidratación que, aunque sean de carácter leve, pueden ocasionar un deterioro del bienestar y el rendimiento laboral.

Según los especialistas en salud y nutrición, la hidratación es siempre necesaria y proporcional a la intensidad de la actividad que se lleva a cabo. La actividad celular del organismo y la vaporización por la respiración y la piel, comportan una pérdida imperceptible de agua. Por este motivo es necesario reponer esta pérdida, aunque no realicemos un esfuerzo físico considerable, como ocurre en algunos puestos de trabajo más sedentario.

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