Hidrosalud

En realidad, no tenemos necesidad de tratar el agua que consumimos del grifo porque es potable, sin embargo contienen sustancias que pueden ser perjudiciales para nuestra salud y tiene mal sabor debido al tratamiento que recibe para su potabilización.

El agua es captada de los embalases, pozos, lagos, etc. y para que hacerla potable es necesario realizar un proceso de potabilización que consiste en diferentes métodos, entre ellos:

  1. Precloración y Floculación: Se realiza un filtrado inicial para retirar las sustancias de gran tamaño y a continuación se le añade cloro y otros productos químicos para eliminar los microorganismos que contiene el agua.
  2. Decantación: En este proceso se eliminan las partículas presentes en el agua.
  3. Filtración: En esta  fase el agua pasa por sucesivos  filtros para eliminar los restos de arena y otros restos de partículas que pudieran quedar, eliminando a la vez la tubidez del agua.
  4. Cloración y envío a la red: Finalmente se procede a la cloración para terminar de eliminar los microorganismos más resistentes y desinfectar las tuberías de la red de distribución.

Una opción para beber agua de calidad es el agua embotellada, pero su principal inconveniente es la contaminación que produce el plástico de las botellas que la contiene.  Un plástico derivado del petróleo que contiene compuestos que pueden ser perjudiciales como el atomio que puede pasar al agua en determinadas condiciones.

Actualmente existen en el mercado una gran variedad de sistemas para tratamiento del agua del grifo, la opción más acertada para nuestra salud. Uno de los sistemas más efectivos que existen hoy en día son los equipos de osmosis inversa Hidrosalud con una gran efectividad y diseño. Se instalan debajo del fregadero de forma rápida y sencilla. Hidrosalud también dispone de equipos de osmosis que no requieren instalación que también se pueden colocar en cualquier lugar.