¿Te has planteado cómo llega el agua a tu casa? En nuestra nueva publicación recurrimos al libro de Elisabet Silvestre “Vivir sin tóxicos”, citado por el portal abc.es, que habla sobre los elementos tóxicos y agentes contaminantes que habitan en nuestra casa, y entre ellos se encuentra el agua que sale de nuestros grifos.

En la obra, Silvestre expone que pese a que el agua que llega a nuestra casa está potabilizada para su consumo, para lograr que sea potable es necesaria someterla a un proceso de desinfección con cloro para eliminar agentes como gérmenes, bacterias, virus…

Partimos que el cloro contiene compuestos tóxicos como los trihalometanos (THM), -entre ellos cloroformo, bromoformo, o el dibromoclorometano- que llegan a nuestro organismo tanto cuando bebemos agua como cuando nos bañamos. Según cita la misma fuente, aunque el cloro “está regulado por ley, el contenido de los THM que debe tener el agua potable, más de una vez se ha detectado mayor presencia de esas sustancias de lo permitido”. Así incide la doctora al remarcar que el ducharnos ya es una fuente de exposición a estos compuestos.

Descalificadores del agua

Para evitar posibles males, la doctora Silvestre propone algunos mecanismos, entre ellos instalar los descalificadores de agua en la entrada principal de agua. También propone otras opciones como instalar un filtro de carbón activo en la ducha o un sistema de ósmosis inversa.

Y recuerda,  a la hora de elegir un descalificador hay que tener en cuenta varios factores como la dureza o contenido de cal de la zona (se pude averiguar con un sencillo análisis de agua o incluso te lo puede realizar la misma empresa instaladora), además de conocer la cantidad de consumo habitual de agua.