En nuestra noticia anterior os hablábamos de la contaminación del agua de nuestros ríos y su nocivo efecto para la salud, así como os recomendábamos instalar en vuestro hogar un sistema que asegurase la calidad del agua que consumimos.

Por ello, hoy os hablamos de uno de los sistemas con los que trabajamos: la ósmosis inversa. El fenómeno de la Ósmosis se basa en el concepto de equilibro, se trata de poner en contacto dos fluidos con diferentes concentraciones de sólidos disueltos que se mezclarán hasta que la concentración de ambos sea uniforme. El proceso contrario de la ósmosis es la ósmosis inversa, sistema que utilizamos para poder purificar el agua. Para ello se utilizan membranas semi-permeables y se separan dos compartimentos con distinta concentración de soluto. El agua difunde desde el compartimento de menor al de mayor concentración de soluto, así, presurizando el agua a un valor superior al de la presión osmótica, así, los sólidos se concentrarán más con la consiguiente dilución del compartimento más concentrado y la concentración del de menor concentración.